11 de abril de 2024
Mi filosofía como desarrollador
Tabla de contenidos
Los desarrolladores web… bueno, los desarrolladores en general somos un grupo bastante particular. Solemos pensar que nuestro valor está en la calidad de nuestro código, en nuestra capacidad para escupir conocimientos, o mi tendencia actual favorita: en lo grande que sea nuestro arsenal de herramientas. Porque la tecnología avanza rápido, pero nosotros… nosotros somos más rápidos. ¡Cuidado nuevo framework que es 10x más rápido y “mejor” que el resto, porque te vamos a devorar! Y después al que sigue. Y al que sigue. Y al que sigue también.
Como parte de esta linda especie, admito haber cometido algunos de estos pecados. Pero eso está bien, porque reconocer las fallas propias es la única forma de crecer y convertirse en una mejor versión de uno mismo, tanto como persona y como profesional.
Una historia para el olvido
No hace mucho tiempo atrás me moría de ganas por meterme de lleno en el mundo de Rust o Go, mi próximo paso “a prueba del futuro”, dejando JavaScript y Python atrás. Estos últimos no tenían tipado, tenían comportamientos muuuy extraños y eran el hazmerreir de los “devs con experiencia” en todo internet. Esta negatividad me impulsaba a querer abandonar esos lenguajes “lentos” e “ineficientes” lo antes posible.
¡Qué ignorante de mi parte! Me alegra mucho no seguir pensando de esa manera. Mirando hacia atrás, es hasta ridículo considerando que ni siquiera tenía verdadera experiencia laboral con ninguno de estos lenguajes…
La verdad de la milanesa*
Resulta que ni siquiera conocía JavaScript tan bien como creía. Afrontar esta verdad fue una buena piña de humildad y cambió radicalmente mi manera de pensar.
Un cierto día me topé con Just JavaScript , un curso online que propone un modelo mental para “pensar en JavaScript” de manera eficiente. Dicho curso me dió un sacudón, haciendo que me cuestione varios preconceptos respecto de en qué consistía un buen desarrollo de frontend.
Su interfaz era simple pero elegante y su contenido reveló falencias en mis conocimientos, forzándome a un cambio de paradigma. Pero entonces, ¿para qué aprender tantas librerías vistosas?
En el pasado, enfoqué mi aprendizaje en librerías 3D y de animación, buscando crear visuales increíbles que atraparan al usuario, que me brindaran herramientas para contar con un toque personal en mi trabajo. Pero estaba dejando de lado principios que realmente generan un impacto en el usuario, como la accesibilidad o el diseño intuitivo. Este golpe de realidad, junto con indicios de cursos como The Joy of React (que pone énfasis en la accesibilidad) y propuestas como las de Calm Technology , se convirtieron en inspiración para moldear el tipo de desarrollador en el que quiero convertirme.
Maestro de mi arte… bueno, algo así
Hoy en día, busco encarnar el espíritu de un samurái del desarrollo web. JavaScript es mi arma elegida, bien afilada con extensiones como TypeScript , React , Next.js , Node.js , Express y Bun , por nombrar algunas.
Aunque, así como los samurái también buscaban el balance de cuerpo y mente para alcanzar la verdadera maestría, reconozco que CSS y HTML son cruciales para lograr el mismo tipo de equilibrio en el mundo del desarrollo web. Es por eso que persigo una comprensión sólida de CSS y la expando con conocimientos en SASS/SCSS y Styled Components .
Por elección personal no utilizo Tailwind en mis proyectos. Aunque reconozco su contribución y valor, prefiero un enfoque lo más cercano posible a CSS puro. Dicho esto, estoy más que dispuesto a usar estándares de la industria en proyectos de equipo.
Ahora mismo, estoy aprendiendo Astro para acercarme más al “esqueleto” de la web, pero principalmente porque es un framework que me gusta mucho. También busco aplicar ARIA correctamente, clave para las funciones de accesibilidad en HTML.
Además de lo ya mencionado, tengo una curiosidad enorme por descubrir cómo funciona la web detrás de escena. Por ello, exploro y me capacito en tecnologías como HTTP, DNS , AJAX y Git(Hub) , entre otras.
Pensamientos finales
Esta filosofía va más allá de la tecnología. Quiero ser un gran desarrollador web, pero aún mejor persona. Estoy comprometido a crear productos que respeten a sus usuarios y que prioricen sus necesidades por sobre simplemente imponer mis preferiencias. Esto significa que también pienso involucrarme en la lucha constante contra la sobrecarga digital.
¿Y vos?, ¿qué te inspiró a leerme hasta acá? En cualquier caso, espero que este pequeño rincón en la web haya contribuido, de una forma u otra, a tu propio camino.
Este enfoque en experiencias centradas en el usuario, accesibles y eficientes, con sólo una pizca de magia, es el tipo de web que quiero ayudar a construir. Una web bella pero simple, inclusiva y respetuosa de nuestro tiempo y atención.